jueves, 28 de julio de 2016

Recuerdos en cuadernos.-

Ayer encontré en un cuaderno viejo (notanviejo) una entrada, a la que titulaba "Te encontré en la calle. Me encanta la calle", hoy le pondría "Te encontré en la calle, quédate ahí, por siempre, muy lejos de mi".

Como todas las historias de amor, debo contar las cosas como no son, como las emociones me indicaron debía pensarlas.
Érase una vez una muchacha a quién no nombraré -yo-, atrapada sin tener por qué en una relación tormentosa consigo misma, hasta que de pronto un día de Octubre, revisando una red social muy connotada, tuvo un flechazo instantáneo con aquella, treinteañera, de pelo negro, liso y largo, de profesión diseñadora y comiquera, de pasatiempo: Nerd.
Me preguntó -luego de mucho psicopateo obvio- si le seguía por el cómic y claro, había llegado hasta su página personal por el cómic, pero nunca he sido muy fan de ese tipo de arte, de hecho me declaro completamente ignorante si en temas de arte visual se entiende, pero por supuesto que mi respuesta fue falsa, no me importaba mucho el cómic en sí, aunque igual quería el libro, me llamaba la atención la temática, lejos de las convenciones sociales que encasillan al tema en: Feminismo, Academia o Erotismo para hombres heterosexuales. Luego de una serie de preguntas y respuestas tímidas, sin sentido, un tanto jocosas (recuerdo claramente que le dije que era como el señor lápiz), quedamos en concretar un encuentro y yo, muy ensimismada en mi relación tormentosa, no dejaba de cuestionarme si debía o no ir predispuesta a tener una cita, con aquella persona, a mi parecer, la más linda y simpática de todas las redes sociales en las que había compartido momentos y conversaciones con alguien, pero también porque no sabía a qué atenerme: quizás sólo quería beber.
Pero te conocí, como si de verdad el destino existiera, te conocí mágicamente cuando sentía que las cosas se caían a pedazos, cuando sólo creía que debía seguir tristemente donde no quería pero sentía un deber de no sé qué, pero ahí caminando te ví, fuera del GAM en el ícono de lo hipster, con tu polerón de gatitos, tu pelo largo y liso, muy largo, muy suave y feminista, porque hasta tu pelo es feminista y sentí mil novescientos ataques cardíacos, en 0,2 segundos pensé que estaba mal vestida, que no me había depilado, qué le pregunto y sólo te dije que el kei pop era súper hueon y que deberíamos bailarlo, aunque claro, aún no sabía que tenías tanto no-ritmo y cuando sentí que me pertenecías te lo dije ebria, porque al parecer la ebriedad es lo que me hace sentir más confianza y honestidad y te amé, te amé tan rápido que al amanecer sólo pude abrazarte y decirte que te quedaras conmigo esa mañana y aunque no fue así, me quedé contigo para siempre (o al menos el para siempre que es, hasta ahora).

Me enamoré de ti, como si de un churrasco palta mayo -casero- se tratara, me enamoré de tus manos sin mucha fuerza, de tu alergia a la vida, de tus perras chicas de pensamiento lento, de tus rabietas, de tus mañas y tus locuras, hasta de tus golpes al hacerte cosquillas.

CONCHETUMADRE, QUÉ TENÍA EN LA CABEZA.

lunes, 21 de julio de 2014

PUTA.

Hoy hablé de ti Vaitiare, te quiero Vaitiare Giselle, porque soy una Fabiola Yolanda Pitiá, emocional y extraña y me acordé de Natalia Faundez, porque me preguntaron de ella.
Natalia, quisiera poder decirte ¡PUTA CULIAAAAAAAAAAAA! HIJADELAPUTAFEACULIAENANAYLACONCHESUMARE!.
Pero nada que ver, hoy me acordé de ti, pequeña Vaitiare y le dije a amigas de cosas muy jugo y te pongo en el lugar de Natalia, porque alguien debía ocupar su lugar, en este rincón tonto, te quiero grande Giselle. Porque me haces reír, porque fuiste la primera en cosas ectrañas. Te amo Puta Vaitiare. Porque yo amo  a la gente ebriamente, es mi manera de amar. Cuidate puta. Te Amo Puta y es mi manera de decir: Eres una de las mejores cosas que me han pasado. Porque eres una puta amiga. una puta de esas que una siempre quiere a su lado.
PUTA. PUTO AMOR FILIAR. PUTO AMOR DE AMISTAD. PUTA VIDA.

domingo, 13 de julio de 2014

Tengo dos problemas, uno: Mi problema secsuals y flaite y dos: Abrir quinientas pestañas.


miércoles, 9 de julio de 2014

Hoy luego de una discusión que comenzó por la definición de burguesía, y de tu intolerancia a nuestras diferencias ideológicas me dijiste que yo lo sé todo de ti y tu nada de mi, que no sabías que me gustaba, por eso he decidido decirlo aunque no lo vayas a leer.

Me gusta caminar Santiago por las noches, ver las luces pasar, me gusta la simpleza de caminar, el frío en la cara, frío doloroso (llámame masoquista). Me gusta mirar las hojas en invierno -sólo en invierno- se ven solas, pero geométricamente bien separadas.
Me gusta ver documentales (en su mayoría de temáticas bastante hueonas), tanto que una vez ví un documental de personas que eran adictas a los documentales y yo cumplía con varios de los requisitos para ingresar al club.
Me gusta ser hija de mis padres, porque también soy a través de ellos.
Me gusta el CineArteNormandie, no sólo porque hice una investigación hippie del mismo, sino porque me gusta inventar recuerdos ajenos. ¿Cómo fue en los años 50? ¿Muchos Juanes y muchas Yolis? Butacas de madera, cortinaje de telas confeccionadas en las industrias nacionales, y me pregunto ¿Todo sería tan grisaceo y celeste como lo imagino? La matinee al parecer ha sido siempre igual. Me gusta el abuelito mañoso que corta las entradas, porque los abuelos son mañosos; es su deber.
Me gusta sentarme en el último asiento de la micro, del lado del chofer, con todas las ventanas de la micro abiertas (si fuese posible).
Me gusta aprender, por herencia familiar, por gusto adquirido, porque me enseñaron que se es a través del lenguaje, que se debe conversar sin alzarse. Me gusta por egolatría, con el fin de saber más que algunos de mis pares o sólo por el hecho de tener la razón.
Me gusta la museografía porque me gusta saber en qué se equivocan los otros, por qué tengo que ver un cuadro y cómo, me gusta porque me imagino a los pintores, no me imagino audiovisualistas, me gusta imaginar la pintura, porque a mi parecer requiere de más romance el trabajar un lienzo,  me gusta imaginar hombres y mujeres vestidos de blanco, como esos delantales que se usan para los talleres de clases de química, con pisos de madera y sol de invierno entrando por las rendijas del ventanal, todo esto mientras un perro (muy Maximiliano) pero más pequeño y de pelaje corto, mira absorto y mueve la cabeza.
Me gusta cuando conozco a alguien que ha leído los mismos libros que yo, pero a la vez le odio, porque no me gusta que me quiten el derecho a que sea sólo mio.
Me gusta el Arte y las Letras no por dármelas de shuer, sino porque lo siento mío. Cada cosa que se lee y que se observa se transforma en propio y como una niña de 5 años, soy egoísta. Pero me gusta imaginar, observando lo que veo (y no lo creo redundante), porque no sabes que hay tantas cosas graciosas/melancólicas/irascibles/surrealistas imaginables tras una obra.
Más allá de todo, me gusta imaginar. (Soñar despierta)

Siempre lo dices

Siempre repites la frase "a veces me gustaría que fueras más así", cuando miro parejas y digo: Me carga la gente melosa. Pero no es que no te quiera, no te ame, no te respete, es simplemente que no me gusta, me gusta cuando lo leo en un libro malo, en un cuento de antaño, en una película gringa, pero no me gusta vivirlo. A veces creo que estoy esperando que el amor sea como un cuento Jane Austen -aunque diga que me carga-, o que me rescaten de mi constante inconsistencia.
Como sea, TeAmo. Al modo Fabiolístico, "de un golpe y sin pensarlo" como diría la gran pensadora Paulina Rubio, alias Paulatina.
TeAmo mimorescamente, lo que implica inventar palabras y necesades/necesidades.
TeAmo pobremente, anarcamente, comunistamente, y a mi parecer que no me importe el hecho de detestar en lo que crees, es el amor más puro y sincero, más que regalar rosas o una carta mal escrita.

miércoles, 16 de abril de 2014

Cursi y sufridamente hablo de ti, diez años de ti, y es que, ¿Recuerdas que quería ser "doctora de perritos"? Me transformé en algo muy distinto a un doctor de perritos, creo que fue porque me enteré que era mentira eso de que cada vez que veíamos a un perro herido me decías que se lo llevaban al hospital y que quedaba muuuuuy lejos por eso no podíamos ir a verlo, ¿Recuerdas como me gustaban las tostadas? Con mantequilla y mermelada de mora, con el pan crujiente sin quemarse porque si quedaba medio negrito no me lo comía, ahora como hasta sopaipillas de la calle ¿Recuerdas que era lo que más me gustaba? Tus asados, esos asados de fin de semana interminables con 100 kilos de todos los tipos de carne, bueno, ya no me gusta tanto la carne. ¿Recuerdas cómo me gustaba levantarme? Con los pies descalzos con tu seño fruncido al verme sin zapatos, y te cuento algo, aún me levanto así. ¿Recuerdas mi primer día de jardín? Me fuiste a buscar y preguntaste cosas que no recuerdo pero ibas con un pantalón plomo y yo uno verde ¿Recuerdas que ibas todos los lunes a hablar con la Profesora de lenguaje? En la enseñanza media ya no, porque me cambié de colegio a donde tu querías. ¿Recuerdas lo que me decías de pololos? Mi primer pololo lo tuve a los 15 años como me dijiste, pero no estuviste para espantarlo con una escopeta como prometiste. ¿Recuerdas ese último verano cuando veías la esclava isaura junto a mi madre después del almuerzo?  Te miraba con tristeza y desdén, porque era una niña. ¿Recuerdas que aquella tarde en Talca? Aún te recrimino, aunque ahora con el cariño adulto y con tu mirada de ojos amarillos clavados en los míos.
Comienzo a leer las columnas de Cristian Warnken y de Francisco Mouat, que desde la autodañina adolescencia se transformaron en mis columnistas (valga la redundancia) favoritos. Al mismo tiempo que me pregunto, cómo es posible escribir prosa poética en períodos lúgubres como la muerte de un amigo o la muerte de un hijo, e imagino cómo hubiese sido si tratamiento de madre no hubiese funcionado, si se hubiese "ido" y en un principio escribo "no me hubiese percatado de las cortinas", pero recuerdo todo, desde sus manos frágiles de mujer mayor, hasta la panóramica Talquina que le entregaba esa cama tipo androide que podía moverse en muchos grados y de distintas formas, esas camas que no tuvo padre pobre que murió en una sala común de hospital público. Recuerdo todo, el olor del jabón que debía utilizar cada vez que entraba a la sala, recuerdo al hombre de tu lado con un tubo a la garganta y esa mujer (al parecer su mujer) rendida al dolor innegable que es dejar partir, recuerdo tu mirada de niña-abuela inocente con ansias de libertad, y es que te movías como un león triste, esos criados en cautiverio que vivieron en circos anhelando cazar, ¡cuánto intentabas cazar tu vida!. Recuerdo que recordabas esas historias de tus abuelos y tíos que imagino campesinos Chilenos Maulinos cubiertos de sabiduría terrenal y miedo supraterrenal, recuerdo que me miraste con cara de "Tengo miedo y pena de la vida" y por primera vez supe de tu boca que no querías dejarme, que tenías miedo de morir y supe que ya no estaba sola, no era la única en tener miedo. Recuerdo que lloré, recordando el dolor de perder a Padre a Hermana (sí, con mayúscula), porque afligida recurrí a su perdón, a su ayuda y a su plegaria y aún les pido que al pajarito la ayuden a ser feliz.

Recuerdo Talca de la manera más dolorosa y romántica del dolor, porque ví nacer lo que es perder lo sagrado, querer abrazarse a ese árbol del patio, a esos cabellos cenizas y transformarme en una mujer indolente. Recuerdo haber pensado "¡Talca culiao!" y haberle gritado a los dioses que calmaran mi dolor.

Recuerdo haber recordado con ternura los abrazos de mi padre, porque cuando extraño a madre, necesito a padre con esas manos morenas y fuertes, con esas risas infinitas y que me digas "me tienes enfermo, me van a salir canas verdes", porque increiblemente, lo mejor de tener recuerdos de mis padres es recordar cuánto me han retado y abrazado a lo largo no tan largo de mi vida.

viernes, 21 de febrero de 2014

Psicósis amorosi.

Te odio Isabel Ignacia.
Comienzo mi historia con "Te odio"  y lo cito porque tengo un complejo incomprensible con repetir las cosas, y no como un recurso literario (sí, podría dármelas de loser y decir que es la Aliteración). Porque a nadie le importan los métodos estilísticos en una declaración de desprecio, sólo interesa saber el resquemor que se ha producido para llegar a tal punto, o las causas de esto.

Te odio porque detesto hacerme a la idea de tu abandono emocional, acostumbro yo a dejar.
Te odio porque tu sinceridad suele calar hondo en mi y me sacas de mi centro (odio la frase o el concepto de tener un centro, siento como si estuviesemos hablando de un auto o en mi caso, de un camión mal alineado), y haces que esas concepciones de mi misma y la dificultad de expresar emocionalidad se anulen y a nadie le gusta sentirse anulada.
Te odio porque siento que contigo no escondo nada más que mi propia falta de conocimiento y cultura (bajo la convención social, que la miran, sí, miran, como las Bellas Artes) pero a la vez sé que lo sabes porque tendemos a aprender y a estudiar solo para refugiarnos y sentirnos protegidas del resto, sí, lo digo como si estuviera diciéndotelo porque lo conversamos en una noche de ebriedad pero por sobre todo te odio por no poder tocarte, porque me encantan tus manos pequeñas y tiritonas como de niña nerviosa y tímida, porque me gusta tocar tu pelo crespo y suave, mirar tus ojos de mujer adulta que aún no abandona la ternura infantil ni la incertidumbre adolescente, porque siempre que estás a mi lado y me abrazas adoro sentir tu olor y que pongas tu cabeza en mi hombro y es en ese mismo momento donde te abrazo y me haces sentir tan fuerte y a la vez tan dependiente que no quisiera jamás dejar de rodearte con abrazos.

Creo que tengo un problema, creo que te transformaste en un problema, creo que me convertí en una obsesiva y necesitada de ti, y eso no es lo que más me preocupa, me preocupa que con cada una  y todas las personas con las que he estado he pasado por esta estapa de psicosis, excepto por quién es a quién verdaderamente amo, lo que lo hace un tanto y más que un tanto extraño. Asimismo, solo aceptaré en este momento que te extrañaré y te odio, te odio por tener que decirte adiós.

jueves, 25 de abril de 2013

ilusiones ópticas, ilusiones ilusionadas.

 Una vez leí, una vez, una y una vez leí, historias de caballeros y armaduras - caballeros y armaduras-, historias de Montescos y Capuletos (qué historia más cliché hubo de escribir un día un hombre Inglés). Pero jamás leí de ti y de mi porque nunca hubo un "de ti y de mi", porque fue sólo un capricho del tiempo.
Y finalmente quise de ti, finalmente no fue sólo un capricho, pero el tiempo quiso que finalmente yo no fuera sino más una ilusión. Mas, tú eres la ilusión y eres la mujer imaginaria, esa que conoció Nicanor. Tal vez esas voces te crearon, la locura, las letardías de la mañana. ¡ESO! Eso es, eres una mujer imaginaria, porque de otra manera es que ¿sólo puedo tocarte en sueños?
Eres sueño recurrente, de esos inquietantes. Logro sentir tu respiración y comprendo que es un hada susurrando al hablar, te escucho cercana y es aquél pájaro que canta al despertar, puedo sentir tu caminar ligero y audaz, y te veo, distante, distante y te quedas atrás. Y pienso "¿qué ha de enojar a tal amiga imaginaria?" y sonrío sólo sonrío al despertar.
Es que eres una extraña amiga imaginaria, a una que quiero de verdad -en mi imaginación-, quiero soñarte, eres un lindo y extraño sueño. Quizás un día te conozca y estés ahí al despertar.
Lastima eres un sueño nada más, y los sueños, sueños son.

jueves, 4 de abril de 2013

Break, Geisidad, Desvelo!

Que estando estudiando cosas fomes siempre dan ganas de hacer break, sobre todo si son las 4.39 de la madrugada, y qué pienso "leeré joven confundido" (sí, muy geeei). Y leo, y leo, y leo, y leeeeeeeo, y pienso en contar mi historia:
Nací, viví, me comí a mi vecino, jugué con ñiños siempre, me gustaron ñiños, tuve mi primer pololo y zás! Guen pololo, guen pene, follada rica, manoseos locos, manoseos locos mientras mami en el comedor nosotros en la cocina, y es que ¡Cómo me gustaba cuando andabas vestido de milico! Flaquito, pero suave, tierno y siempre un huaso bruto y yo siempre pitiá, siempre de negro, siempre autoflagelandome por problemas imaginarios, por temas sin resolver, por "papi, papi, papi" y pico con papi (adiós, se entiende) y pico y más pico y muchos picos en mi vida y en mi chichi. No obstante, no pico (mandar a la mierda) a niña, a niña pitiadisima, pitiada tres veces más que yo y qué va, Fabiola con amiguitas lelas, Fabiola como es una pendeja sin rumbo quiere probar, Fabiola se junta con niñatas, Fabiola cae en el jueguito, y qué? Fabiola se la come y pololea con ambos y se ilusiona con ambos y con ambos sexo y con ambos amor y con ambos llora y con ambos ríe, porque Fabiola: PITIAAAAAAAAÁ! Pero la vida no es sólo secsooo, drogas y rock and roll, Fabiola se deprime y piensa que madre sabe, hasta el día de hoy piensa que madre sabe, pero que no la hace feliz a pesar de ser la única persona que ama, pero adiós madre y como decía y no todo es jauja, la infiel en evidencia, la niña con dos amores queda con la niña, la niña loca, con la que se mandan mails calentones, y que un día deja su mail abierto en la sala de computación del colegio de monjas y conlleva problemas, muchos problemas (Karla culiá, cómo tan hueona?) pero bueno ella es así, y me deja de la nada y de mucho: peleas, lesbian dramas, family dramas, drogas, no-amor, bisexualidad y bla bla bla y yo sóla y lloro y pienso todos los días en muher esquizoide y canté canciones tontas y embriago y me cambio de colegio (como la tipica historia gei, todos se cambian de colegio la cagó xd), el mejor colegio de la aldea, pluralista y llena de hueones relaja'os aunque igual oculto mi bullado y sabido gusto por las minocas. Conozco más mujeres a las que me como y me sigo comiendo minas, y me como más hueones y soy feliz, sí soy feliz siendo una zorra, porque hoy sé que soy lesbiana pero soy tan caliente que no puedo sólo comerme mujeres y me da lo mismo, soy un tipo lesbiana bisexual o lesbicuriosa como leí por ahí, pero me da lo mismo y no entiendo por qué la gente tiene que ser tan dramática, soy lesbiana y me gustan las chichis y es lo único que me hace distinta de una hueona que le gusta el pene, que a ella la eyaculan y a mi me frotan.


  • Me cargan los geis sufridos y la tipica culpa cola
  • Me carga que todas las historias mariconas-camionas sean taaaaaaaan tristes y de amores sufridos
  • Me carga que casi te obliguen a sentirte parte de una comunidad
  • Nunca más leo joven confundido, porque son puros pendejos cursis y sufridos xd

lunes, 26 de noviembre de 2012

Not Common

Nada, eso es lo que me queda por decir, Nada; como la nada que compartimos, no tenemos nada en común, probablemente es mi culpa.. Siempre es mi culpa. 
Mierda de mes, mierda de vida, mierda de u, mierda de vida académica, mierda de sueldos, trabajos mierda y horarios de mierda.
Añoro tu mirada esa mirada perdida en mis ojos, esos besos en la espalda mientras me hacía la enojada, esas peleas actuadas para reir, pero esas peleas ya no son actuadas, nos hemos transformado en verdaderas actrices del drama y sí es mi culpa, porque siempre es mi culpa.
Añoro esa sonrisa al sonreirte, añoro sonreir cada vez que te veo por miedo y verguenza a lo que fueses a pensar de mi.
Extraño estar tranquila junto a ti un par de días, sin que el mundo exista, sin que nada exista, sin siquiera existir nosotras. Pero es mi culpa, SIEMPRE ES MI CULPA.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Votos

Una vez escribí completamente ebria, mis votos matrimoniales, cuando se suponía iba a unirme en una acción simbólica a esa persona. Y hoy he vuelto a leer tales votos, lo que me ha hecho llegar a dos conclusiones:
  1.  Los cura'os no siempre dicen la verdad, pero esa vez no escribí con la emoción y el tan sobre-valorado amorsh, sino que escribí con la razón, pero no esa razón fría y completamente ajena a los sentidos, sino esa racionalidad que encuadra al sentimiento. Creo que Platón si tenía razón cuando dijo que el alma era inmortal, no por los sentidos de reminiscencia y más cacas filosóficas, sino porque me hace creer que al jurar  si será un inmortal, porque como te dije a ti, si a ti, te guardaré en la inmortalidad; Más allá de estar junto a ti en lo tangible. No creo en los finales felices ni en los para siempre, pero si en lo infinito.
  2. Puta la huea que soy cuuuuuuuuuuuuuuuuursi y cuma para el "arte" de las letras.


sábado, 2 de junio de 2012

¿Me conoces?

Si pudieses decir que me conoces todo sería más fácil, si de verdad lo hicieras, porque de idealizaciones siempre se ha hablado, surrealista es tu imagen de mi imagen, perfecto ni para ti ni para mi.Si te dijera la verdad de toda la verdad, pensarías que miento, que dicha declaración no es más que otra palabra, de ese conjunto, de esa tal verbocidad.Si hablaran los dioses, qué dirían de ti y de mi aquellas fuerzas plasmadas en los grandes templos? dirían que no hemos de ser aptas para entrar en su magnificencia? dirían que somos sus pequeños juguetes no libres del destino? que dirían, dime, qué dirían aquellos dioses. Dime también que dice tu padre, tu madre, tu hermana, dime que dicen esos hombres de corazones rasgados, esos que no pueden ver más allá de su moral, de su amoralidad, porque quién no ha de entender, vuestro corazón? sólo aquellos que nunca han de conocer lo que se llama eternidad. Eternidad tú y yo,y como dejar de pensar en términos sobre valorados, melancólicos e inherentemente cursis? Es que este amor furtivo no lo permite, te propongo un sueño, te propongo que soñemos juntas, y capuletos seremos siempre. Volemos tal como lo hizo Huidobro, dejemos aquellos que no saben volar como Oliverio Girondo, seamos uno, uno dentro de dos, dos dentro de cero. porque cero es un sueño, un sueño de nada, del mismo nihilismo, pero no del nietzscheano, sino del mío y del tuyo.

Cero como el primer beso, el círculo del cero, el círculo de infinito, y han de saber nuestros predecesores que de capuletos soñadores provienen ellos, y que ni los dioses han de separar lo que la imaginación pudo.

domingo, 31 de julio de 2011

Olvidé

Te he olvidado, sí, mi buen caballero, te dejé atrás, allá en mis recuerdos más escondidos, en los aquellos que hacen llorar de tanto reir.
Te olvidé mi gran señor, junto a tus cabellos de ceniza. Te olvidé mi Juan, aunque pensaba que no podía. Te olvidé sin querer olvidarte.
Sin más, te olvidé !

(Lo supe aquel día que dejaste de dolerme, cuando pensaba que ese día nunca llegaría, pero ya no te abrazo ni en recuerdos.)

sábado, 12 de febrero de 2011

Disculpas varias.

En la vida he querido ser rockera, soñadora e ilusionista, en la vida he querido ser grande, chica y ambas a la vez, he querido tocar las estrellas y quedarme con una, he soñado con ser Socióloga, Filóloga y hasta Astronauta. Pero lo que nunca he querido ser, es causante de problema ni daños, en ocasiones pude haber errado en algunas o todas mis decisiones y acciones pero nunca con el afán de que sus consecuencias condujeran a cavernas. 


Por eso le pido disculpas a mi padre que ya no está para darme consejos que terminaban en metafísica y la ontología del ser, a mi madre por no cumplir con el perfil de hija que esperaba, a mis hermanas por haberme demorado casi 17 años en ser tal, y a mis amigos/as les pido disculpas y sólo eso -porque si hay algo que me queda de Católica, es creer que sólo Dios perdona-, disculpas debido al ser, simple y únicamente por ser, por pensar, por actuar y sentir, nada más que por eso. Por creerme superior -frente a algunas personas- intelectualmente, lo reconozco, en momentos he pensado estar en un escalón más alto hablando de Coeficientes ridículos que analizan una tropa de psicólogos aún más cagaos de la cabeza que uno.


Pido disculpas también por no haber querido cambiar, por quedarme pegada en la adolescencia y no darme cuenta de que la adultez ya había llegado, por eso he decidido dejar cosas atrás. Cosas y personas, personas que me han acompañado en el transcurso de los años, que pocas veces me han juzgado, pero que por circunstancias que no deberían corresponer ni interesar, dejaré de lado...pero que no puedo evitar. Espero Marzo, quiero arrancar, estar lejos, sólo cerca de mamá y de mis libros loser y ñoños.


Tengo 20 años, una madre de 72 (casi 73), un padre fallecido hace casi 7, Otra madre de 53, Dos hermanas una de 28 y otra 34, Cinco sobrinos, Sebastián yelich, Rodrigo Campos, Renato Yelich, Julián Yelich y Renata Campos, los que me hacen reir casi a diario, ya sea por teléfono, internet o en visitas. 


Decidí que las aguas no pueden seguir estancadas y que es bueno dárselas de valiente. Y creo que por primera vez en la vida estoy tomando una decisión autónoma y valiente.

miércoles, 9 de febrero de 2011

A ti !

No sé si te quiero conmigo, no sé si quiero ser tu amiga, no sé si eres un capricho.. Realmente no sé que quiero contigo y/o de ti, quizás solo me gusta conversar contigo… (Lamento si no soy lo más delicada para decir las cosas pero, creo que te has dado cuenta que no soy muy amorosa -a menos que esté pasada de copas XD-).
Lamento de igual modo haberte ocasionado problemas con tu pololo, aunque sigo sin entender el por qué.. Un llamado es sólo eso, una charla, un momento, una conversación. Estás pololeando, que paja mental, y yo también  (no creas que no me importa).
En fin, creo que no entiendes nada, y la verdad ni yo, porque estoy divagando entre ideas aún más difusas de  lo usual en mi. Tal vez no entiendes cual es el propósito de semejante volá y estupidez de madrugada de Febrero.. 
Y en definitiva lo que te quería decir es que me gustas, sí! Y sólo eso lo cual es extraño porque siento que no  te conozco, pero a la vez que eres una extraña MUY conocida y la verdad es que te quiero, no como la luna al sol ni cursimente te bajaría una estrella, pero te quiero bien. No digo que te ame, porque de hecho creo  que el amor está sobrevalorado… 
Se llama falsamente amor al capricho de unos días, a una relación ligera, a un sentimiento que no acompaña el precio, a una costumbre fría, a una fantasía novelesca, a un gusto al que sigue un rápido disgusto; en una palabra se da ese nombre a una multitud de quimeras.

miércoles, 28 de julio de 2010

De amores platónicos

De mucho andar, y de mucho hablar, conocí al ser más extraño que nunca pensé encontrar, al cual no he de querer ni me ha de atraer pero por alguna aún más extraña razón que su propia existencia, me provoca incertidumbre, lo que es bastante inusual y a la vez PENDEJO!..
Lo tenía que escribir porque estoy aburrida, porque me gusta, porque es hetero ¿flexible? porque es el típico amor no correspondido y me gusta vivir de amoríos y desiluciones, me gusta porque no existo para ella, porque con suerte aprendió mi nombre, cuando yo de ella si mucho aprendí..
me gusta por su locura y ranciedad y simplemente eso, me gusta pero, dejemoslo en eso, me gusta..

domingo, 25 de julio de 2010

Hace un año

Hace un año era una niña, una ingenua colegiala que soñaba con grandezas y obstáculos, hace un año tenía 18, era recién mayor de edad y creía que con eso había alcanzado la adultez, hace un año no hubiese imaginado jamás lo que viviría, hace no un año pero mucho tiempo que no escribo nada, aparte de las lindas sabidurías que me han traspasado una tropa de pseudo-pedagogos.

Creo que ya no escribo nada, ni lo que pienso, porque es eso, no pienso, tal vez estoy perdiendo la capacidad de asombro o de sentir..
Creo que en este último tiempo, he dejado de soñar porque al parecer es parte de crecer, y envuelta en aquel mundo ajeno, crecí..

Quizás podré ser una buena Sociología, porque como dice Stephanie hay que eliminar los sentimientos y prenociones para ser buen etnografo, aunque no sé si creerle, dicen que los Europeos son fríos, como sea, aprendí algo en un semestre..

"Sociologo no ser humano"
Sociologo, no pensar, ni sentir, para escribir buenas investigaciones..
pensándolo bien podría ser excelente-cadá día pienso y siento menos-, mejor que Moulian, Larraín y Tironi.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Princesas

"Es rara, no? la nostalgia... Porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos. Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para poder echarlo de menos... eso sí que es una putada. ¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado? Porque a mí a veces me pasa. Me pasa que me imagino como van a ser las cosas, con los chicos por ejemplo, o con la vida en general, y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas...y luego cuando lo pienso me da nostalgia cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y que a lo mejor no pasan nunca... Me pongo super triste, pero es como una tristeza a cuenta, como la fianza de cuando alquilas una casa, pero con tristeza, que la pones por delante, porque total, sabes que la vas a acabar utilizando igual".

Fernando León de Aranoa.-

lunes, 2 de noviembre de 2009

"Querida madre, ¿recuerdas lo que me pediste estando enferma, cuando te morías? Era otoño, en octubre. Aún hacía calor ese año. En tu habitación se notaba un olor a manzanas podridas. Yo te sostenía la cabeza entre mis manos. Respirabas fatigosamente, cogiendo poco aire. Dijiste Mery, por favor, recuérdame. Sin embargo, algunas veces me olvido de tu aspecto."

El último suspiro. Léa Pool